Después de volver a ganar la Premier League tras veinte años de sequía y quedarse a un suspiro de conquistar la Champions League, Mikel Arteta afrontaba este verano el desafío de mejorar un equipo sin tocar demasiadas piezas.
No es sencillo alterar el statu quo de un grupo de futbolistas que ha crecido junto al club y que ha sido fundamental para alcanzar este nivel. Sin embargo, el técnico vasco parece decidido a seguir evolucionando sin renunciar a la identidad de un bloque que permanece prácticamente intacto.
Digo prácticamente porque, tras golear al Manchester City en la Community Shield, Christos Tzolis ha irrumpido de lleno en un equipo que parece diseñado para él.
Y no ha necesitado tiempo para demostrarlo. Su debut ya le entregó al Arsenal el primer título de la temporada, con dos asistencias y una actuación que dejó claro por qué el club londinense apostó tan fuerte por su fichaje.
Sacar conclusiones del primer partido oficial de la temporada puede resultar arriesgado, especialmente ante un Manchester City que todavía busca su identidad tras la salida de Pep Guardiola y que llegó al encuentro con más dudas que certezas.
Sin embargo, Christos Tzolis parece haber entendido rápidamente lo que Mikel Arteta buscaba en Gabriel Martinelli y Leandro Trossard. Un extremo comprometido con la presión, capaz de asociarse y dispuesto a buscar constantemente el uno contra uno. Un perfil diseñado para generar superioridades y abrir espacios que puedan aprovechar los hombres de referencia del ataque gunner.
Con 24 años, la evolución de Tzolis en los últimos tres años ha sido vertiginosa. Pasó de ser un futbolista prácticamente desconocido a convertirse en una de las grandes revelaciones de la última Champions League con el Brujas.
En Bélgica, donde aterrizó en el verano de 2024, el internacional griego disputó 108 partidos oficiales y firmó 43 goles y 45 asistencias. Unos números que despertaron el interés de varios grandes de Europa y terminaron convenciendo al Arsenal para apostar por él por más de 40 millones de euros.

A priori, el Arsenal ha mejorado una de las pocas posiciones en las que Mikel Arteta todavía tenía dudas. Sin embargo, la llegada del griego también generaba cierto recelo por su bajo rendimiento en el Norwich hace algunos años.
Su primer partido parece haber disipado esas dudas. Tzolis es un futbolista distinto, más cercano al nivel de Bukayo Saka, y supone un salto cualitativo para el ataque gunner. El Arsenal ha incorporado a un jugador capaz de echarse el equipo a la espalda cuando el rival se repliega en bloque bajo o plantea partidos cerrados.
Ahí es donde el griego puede marcar diferencias. Un extremo capaz de desequilibrar, atacar el uno contra uno y encontrar soluciones cuando el espacio escasea. Y ante el Manchester City, demostró que ese perfil puede encajar a la perfección en el equipo de Arteta.
El peso de Tzolis en el juego del Arsenal también podría variar según el delantero que ocupe la referencia ofensiva. Kai Havertz es más asociativo, puede caer a banda y parece entenderse especialmente bien con el griego.
Con Viktor Gyökeres, en cambio, aparecen más dudas por el contexto táctico que genera el delantero sueco. El partido ante el Manchester City fue un buen ejemplo de la sociedad que pueden formar Tzolis y Havertz.
Queda por comprobar si esa conexión se repite con Gyökeres. Una de las pocas incógnitas que todavía tiene Mikel Arteta es si el sueco puede recuperar su mejor versión.
Sin duda, el Arsenal parece haber vuelto a dar con la tecla este verano. Ahora queda por comprobar si Christos Tzolis es el perfil que necesitaba el conjunto gunner para dar ese último paso y conquistar el sueño que se le ha escapado dos veces: la Champions League.
Como curiosidad, Tzolis es apenas el cuarto futbolista griego en vestir la camiseta del Arsenal, después de Sokratis Papastathopoulos, Konstantinos Mavropanos y Stathis Tavlaridis. Sokratis fue quien más partidos disputó, con 69, y el único de ellos en marcar: convirtió seis goles y conquistó la FA Cup en 2020.
🗓️ (20/08/2026)