JAMES MILNER, EL DUEÑO DE LA PREMIER LEAGUE

Comparte la esencia BRIT

El 10 de noviembre de 2002, Terry Venables miró al banquillo en busca de soluciones. Su Leeds United ganaba 3-4 en casa del West Ham United, pero los Hammers apretaban con Paolo Di Canio y Jermain Defoe rondando el área. Quedaban seis minutos cuando el técnico inglés recurrió a un jovencísimo James Milner para recuperar la posesión en el empuje final del conjunto londinense.

Milner, con solo 16 años, disputó aquel día el primero de los cientos de partidos que vendrían después en Premier League. En total, 654 -el último ante el Brentford el 21 de febrero de 2026-, cifra que lo convierte, tras superar a Gareth Barry, en el futbolista con más presencias en la historia del campeonato liguero inglés.

Era finales de 2002, y el mundo era otro. Ronaldo Nazario acababa de destrozar a Alemania en una final mundialista para la historia, con un peinado que desvió las miradas de su estado físico. Avril Lavigne irrumpía como número uno con ‘Complicated’ a los 17 años, Eminem dominaba las ventas con ‘The Eminem Show’ y ‘Una mente maravillosa’ se llevaba el Oscar a Mejor Película. En otro plano, Estados Unidos había invadido Afganistán como represalia por el 11-S (Irak aún no), mientras una nueva moneda común comenzaba a circular en Europa: el euro.

Mucho ha llovido desde entonces. Casi 25 años. De hecho, más de un tercio de los futbolistas que hoy se enfrentan a Milner en la Premier League ni siquiera habían nacido cuando Venables echó la vista atrás y dio la alternativa a aquel adolescente cuya vida cambiaría para siempre.

Porque Milner -que el mes pasado cumplió 40 años- no solo ha sido longevo: ha sido extraordinariamente bueno. Cuando el gran Leeds de principios de siglo empezó a desmoronarse y vender a sus figuras, el Newcastle United se adelantó a los grandes del país para fichar a un chico que aún tenía 18 años. En las Urracas maduró, también gracias a una cesión al Aston Villa, que acabaría incorporándolo de forma definitiva. Curiosa, por cierto, la historia posterior: desde el club del noreste aseguraron que su salida no se notaría, pues tenían prácticamente atado a Bastian Schweinsteiger en plenitud… aunque finalmente solo ofrecieron por él la irrisoria cifra de cinco millones de euros.

Milner convivió dos temporadas en el Aston Villa de Martin O’Neill. Era, por primera vez en más de dos décadas, un equipo poderoso, con aspiraciones reales de irrumpir en el Big Four y coqueteando con la Champions League. Su rendimiento allí le valió la primera convocatoria con la selección absoluta. Corría 2009 y un nuevo episodio polémico en torno a su futuro estaba a punto de estallar.

Y es que un jeque con recursos prácticamente ilimitados había desembarcado en el Manchester City y puso sus ojos en aquel todocampista del Villa para acelerar la transformación de un equipo que quería aspirar a todo en tiempo récord. O’Neill exigió a la directiva que no lo vendiera, pero su petición cayó en saco roto. Milner, que esa misma temporada había sido elegido Mejor Jugador Joven de la Premier, acabó rumbo a Mánchester en una operación que llevó a Birmingham a Stephen Ireland y que provocó, de forma inmediata, la dimisión del técnico norirlandés.

La etapa citizen le proporcionó sus primeros grandes títulos colectivos. Junto a figuras del calibre de Sergio Agüero, David Silva o Yaya Touré, Milner conquistó dos Premier League y tres trofeos de copa. En muchas ocasiones, además, compartió la medular con Gareth Barry, con quien ya había coincidido un par de temporadas en el Villa. Entonces no podía imaginar que aquel compañero acabaría siendo su gran referencia -y rival silencioso- en la carrera por convertirse en el futbolista con más partidos disputados en la historia del campeonato inglés.

Allí, además, quedó claro que Milner sería el chico para todo de cualquiera de sus entrenadores. No solo un interior fiable, sino un futbolista capaz de rendir en cualquier posición que se le asignara. En el Manchester City jugó prácticamente de todo, salvo de portero y de central. ¿Cuatro delanteros lesionados? Milner en punta. ¿Los dos laterales derechos sancionados? Milner al carril. ¿Había que abrir el campo? Milner al extremo. ¿Faltaba un stopper en la medular? Milner de ‘5’. Cada vez que el club tiraba de talonario para traer competencia -algo habitual en aquellos años-, Milner encontraba la forma de seguir siendo indispensable en cualquier rincón del campo.

Se marchó del City en 2015, con casi 30 años y la sensación de haber ofrecido ya lo mejor de su fútbol. Algo, por cierto, habitual incluso en grandes talentos precoces, muchos de los cuales entran en un declive evidente a esa edad. Le ocurrió a Michael Owen, a Fernando Torres, a Raúl González y a tantos otros. Pero no a Milner, que dejó Mánchester para fichar por el Liverpool en la que acabaría siendo su etapa más larga en un mismo club. Y también la más completa en cuanto a títulos.

Milner no llegó como uno más. De hecho, Brendan Rodgers le entregó la cinta de capitán -compartida con Jordan Henderson- nada más aterrizar en Anfield. En la mitad roja de la ciudad pasó ocho temporadas, en las que conquistó tres copas y un Mundial de Clubes, al que accedió tras ganar la Champions League (y ser subcampeón en otras dos finales). Además, fue pieza clave para poner fin a la larguísima sequía liguera del club, culminada en 2020, cuando el Liverpool volvió a proclamarse campeón de la Premier League tres décadas después.

Con Brendan Rodgers primero y con Jürgen Klopp después, volvió a ser el comodín perfecto. Jugando donde hiciera falta, entregándose siempre al máximo y encarnando el ejemplo ideal de profesional que cualquier academia querría mostrar a sus canteranos. En 2023 puso fin a su etapa como red, en busca de una última gran aventura. Y, lejos de perseguir los petrodólares tan de moda, Milner entendió que sus objetivos seguían estando en casa: los récords de la Premier League.

Firmó por el Brighton & Hove Albion, donde comprobó que tampoco era irrompible y sufrió, por primera vez en su carrera, una lesión de larga duración. Lo que parecía un breve epílogo antes de la retirada se ha convertido ya en su tercera temporada con las Gaviotas.

Los 654 partidos disputados lo sitúan como el futbolista con más presencias en la historia de la Premier League. Gareth Barry aparece a solo uno, mientras Ryan Giggs completa el podio. Además, ningún otro jugador del top 15 sigue en activo, y entre los futbolistas en ejercicio ninguno supera aún las 500 apariciones –Jordan Henderson, James Ward-Prowse y Ashley Young son los más cercanos-, lo que sugiere que James Milner, que además no parece tener intención de detenerse, permanecerá en lo más alto de esta clasificación durante mucho tiempo.

✍️ Diego García Argota

💻 Juani Guillem

🗓️ (22/02/2026)

The following two tabs change content below.

Juani Guillem

Periodista. Fundador y Director de BRITmanía Radio. Seguidor del Arsenal. Thierry Henry.

Latest posts by Juani Guillem (see all)

Entradas relacionadas

Deja tu comentario